Junio llega y pasa como un cohete que a su paso deja calor y el polvo pegajoso que genera. He leído que en concreto éste ha sido el junio más caluroso desde 1900, y creo que en París no hizo falta que nadie nos lo especificase porque parecía más un agosto canicular que la despedida de la primavera.
Gracias a los cambios meteorológicos de una ciencia inexacta, se ha despedido con corriente, nubes y una amplitud térmica que permite coger aire y dormir algo mejor que las últimas semanas.
Me imagino que como para la gran mayoría, empieza un tedioso ejercicio de autoconvencimiento sobre cómo el verano anima el espíritu y también de que las vacaciones ya no están lejos. Seamos realistas, el mismo cohete que pasa y nos deja solo su estela como imaginen, así serán las vacaciones, así que intentemos aprovechar los días estivales, aunque sean laborales, para vivir, que es lo urgente.
Y en esa urgencia, soñando con otras arquitecturas y separándome algo de la arquitectura mid century que tanto me gustan, me topé con este proyecto de la gran firma americana Bohlin Cywinski Jackson. No hay que ser un hacha para darse cuenta de que es una casa para uno de esos nuevos gurús que habitan en Silicon Valley, pero no niego que me gustaría pasar un mes de junio teletrabajando con esas vistas y desde esos espacios.
Espero que os gusten.
L*
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