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Mostrando las entradas etiquetadas como REFLEXIONES

Farewell

 Escribir ha sido un refugio muchas veces, un desahogo en otras tantas, y en la mayor parte de las veces un ejercicio autoimpuesto con férrea disciplina para luchar contra el olvido. Cuando alguien desaparece, creo que este ejercicio recupera un sentido valioso, se convierte en una caja fuerte, aunque cada vez más ésta esté compuesta de un sistema binario que de tinta impregnando un papel. Fuiste por este orden, mi terror infantil, mi maestra, mi amiga... y todo eso gracias a que con los años, nuestra relación se transfomó, como deben hacer todas las sanas. Me enseñaste mucho y disfruté cuando entre confidencias me contabas tantas cosas maravillosas de una existencia especial. Algunas, por desgracia, también muy duras y tristes. Eras un ejemplo de amor por nuestro país, pero también de todas las oportunidades que este mundo ancho y ajeno nos puede regalar si tenemos coraje, somos valientes y luchamos hasta el último aliento. A esto último no te ganó nadie, aunque al final, como tu ...

ReciprocidadicorpiceR

Un mes, un post.  Ya llego tarde.  Pero quiero compartir algo que me lleva rondando durante los últimos meses.  Crecer es darse cuenta también de la soledad, de los sentimientos de cada uno, de la profundidad de calado de cada quién, y sobre todo, de la reciprocidad.  En mi caso, salvo en alguna ruptura sentimental, me ha costado mucho siempre disociar mis emociones hacia los demás. Tiendo, equivocadamente, a pensar que lo que significa una persona para nosotros, el encanto de su forma de hablar, el universo maravilloso que crea, sus anécdotas cómicas y sobre todo, el cariño que nos produce, es semejante a lo que nosotros podemos producir en ella.  Error.  La experiencia demuestra que por mucho que nos empeñemos, la proporcionalidad, la semejanza no existe en las relaciones humanas, y que si existen, son como el unicornio en el emprendimiento, como una estrella fugaz en nuestros cielos urbanos contaminados, una utopía.  Teniendo en cuenta que cada pers...

El pinchazo

Esta semana me vacuné.  Quizá no sería algo reseñable y que mereciese la pena escribir en un apartado hueco del universo. Esta semana nos vacunamos y mi hipersensibilidad, tan poco profunda, me producía ganas de llorar. Supongo que muchos leeréis esto y no entenderéis nada, y otros lo leeréis y lo sentiréis como propio si ya ha llegado el momento, o puede que cuando llegue. Me fui a vacunar tras un par de meses buscando la opción de hacerlo, yendo incluso a esperar las dosis sobrantes en los días festivos. Me fui a vacunar por mí y mis compañeros, una opción que parecía imposible hasta el otro día cuando conseguimos dos citas en diferentes sitios y a diferentes horas. Nos dio igual. No me gustan las jeringuillas y mucho menos soporto que me saquen sangre, pero este pinchazo, además de bien ejecutado por una encantadora bombera, fue liberador porque era voluntario. Durante el camino de ida, la posterior espera de rigor insitu y la vuelta a casa, no podía dejar de pensar en los cator...

Humor verde

Visto y no visto.   Mi propósito de escribir más, o de al menos forzarme, y esforzarme, a hacerlo una vez al mes, se desvanece. Siento en mi cabeza un tic tac que se vuelve más fuerte y apremiante a medida que transcurren los días del calendario. Encuentro mil motivos para sentarme y aporrear el teclado, pero siempre son desbancados por otros tantos que me hacen atender la urgencia, esa enfermedad que se apodera de nuestros días. El otro día hablaba con Gonzalo de la rutina y de cómo romperla, o mejor dicho, de cómo darle la vuelta. Hablábamos de cómo celebrarla buscando en ella el refugio ante tanta incertidumbre agobiante.  ¿Es un oxímoron? Pensaba en todas estas cosas intentando escapar de la tediosa tarea, escolar, de preparar la presentación oral del curso de francés en el que nos embarcamos hace ya tiempo y que también nos ayuda a echarle fatiga a la rutina. Intentar ser bilingue en este idioma de pensadores no es ninguna broma y más vale estar bien preparado para combat...

8760 horas en la vida de una mujer

Como suelo acostumbrar, planeaba escribir sobre alguna gran mujer que hubiese descubierto en el último año. Por proximidad, redescubrir el torrente de genio de una tal María Casares , prácticamente desconocida ya en España, o escribir sobre las patentes de Beulah Louise Henry , que mejoró la calidad de vida de tantas generaciones. Sin embargo, sin ser yo ejemplo ni espejo de nada ( los que me conocen saben que no soy militante de ningún tipo), sí soy mujer por nacimiento y decisión, quiero escribir una pequeña nota personal sobre mis últimas reflexiones. Hace un año, en esta misma fecha, esperaba con ilusión y nervios el sí definitivo para incorporarme a un estudio de arquitectura bastante conocido de París. Había tenido entrevistas en varios y éste, además de ser el que más me interesaba, era también el que parecía más interesado en mí. El sueño de mi vida en París estaba ahí, al alcance de los dedos. Esperaba su llamada con nervios e ilusión, los mismos que me habían hech...

Veo fantasmas

Como está pasando durante todo este año, uno planea y luego la realidad es otra. Lo que viene siendo el dicho "el hombre propone y dios dispone" tan empleado en mi familia. Este post, como muchos otros, estaba previsto como un manifiesto al trabajo para celebrar el 1 de mayo. Al final el sabio destino, y sobre todo el tiempo, lo han puesto en su lugar.  A pesar de los rebrotes, o justamente por ellos, me parece un momento ideal para reivindicar la importancia de la responsabilidad individual y nuestra gratitud hacia aquellos trabajadores tan invisibles pero tan esenciales para las comodidades de nuestras vidas. Puede parecerlo pero todavía no vivimos en un mundo robotizado que no necesite del trabajo duro, del sudor o del sacrificio de otros para conseguir lo que deseamos, o mejor dicho, necesitamos. Cuando el mundo se paró este marzo pasado e ir a hacer la compra o enfermar se convirtió en una cruzada contra lo desconocido, la revista The New Yorker comenzó a inmortaliz...

SAY THEIR NAMES

No suelo escribir sobre estos temas. Es cierto que en mis opiniones, en las noticias compartidas y en mis círculos más íntimos comparto libremente mi pensamiento, pero la realidad es que no suelo sumergirme tan activamente en muchos temas candentes. Sin embargo creo que es hora de dejar muchas cosas claras, de organizar ideas, no olvidar y sobre todo, exigir. Desde el pasado lunes 25 los periódicos, las calles de EEUU y nuestras redes sociales se han llenado con protestas, peticiones y sobre todo, con retratos de Big Floyd. George Floyd era un padre de familia, un amante del baloncesto, una persona cariñosa y dulce según sus seres cercanos. Trabajaba como vigilante de seguridad y estaba involucrado en su comunidad. Un hombre normal, como tantos otros que pueblan el mundo. Pero nada de eso importa, porque tenía una característica especial, era negro. Afroamericano, que dirían los correctores políticos. Este caso ha vuelto a prender las llamas en la población de los estados libres, bril...

I vote for Miranda

Confieso que durante esta cuarentena he leído poco, muy poco. Lo he hablado con conocidos, grandes lectores, y a muchos de ellos les ha pasado lo mismo. En vez de disfrutar de la sensación del papel entre mis dedos, me he lanzado a devorar ficción en forma de series encadenándolas en el tiempo sin prisa pero sin pausa. Empecé antes del confinamiento con Chernobyl , que francamente ya podía haberme servido de aviso anticipado de lo que se vendría encima en la vida real. Tras haber disfrutado del maravilloso relato periodístico de Svetlana Alexiévich hace varios años, la serie de la HBO inspirada en él me volvió a despertar ese sentimiento gris de tristeza, de impotencia, de incertidumbre fruto de cualquier catástrofe de escala planetaria, de imposible culpable y de apariencia fantasma. Disfruté de un nuevo papa, deleitándome con la belleza perseguida, conseguida y exaltada de las creaciones de Sorrentino , con la extravagante banda sonora que te pone a bailar entre monjas, con el lunar...

Lazos en los tiempos del coronavirus

Tenía pensado escribir sobre los lazos de sangre directos que uno se encuentra por casualidad. El descubrimiento de que el poeta Cecil Day Lewis era el padre del actor Daniel Day-Lewis, quien por cierto compuso su apellido para no perder el poder de su progenitor, me interesó hasta llegar a planear un artículo especial para el día del padre. Quería ahondar en el tema de si la genialidad es hereditaria, si hay algo que hace que de grandes personalidades, de pozos sin fondo de conocimiento, humor e intelecto surjan hijos y sagas continuadas en el tiempo. Los Day-Lewis en una foto del Telegraph Había incluso planteado quiénes ilustrarían esta pequeña reflexión. Desde luego ahondaría en los Trueba , padre e hijo, ampliando al hermano en un trío patrio de geniales cineastas y guionistas que despliegan su sensibilidad y humor de forma sublime. Me imaginé desplegando el árbol genealógico de mis actuales conciudadanos, los Curie , desde Marie y Pierre hasta sus bisnietos; Yves La...

De idas y venidas

Me encanta la expresión "de idas y venidas". Significa que has recorrido una distancia, has vivido una experiencia, has disfrutado de aventuras, pero has conseguido volver al punto de inicio. En mi caso en esta aún corta existencia he vivido bastantes. Desde que este blog se enfundó en una capa de invisibilidad ya han pasado unos nueve años y la vida ha seguido avanzando inexorable paralelamente a una indecisión contínua sobre si pulsar la tecla de "eliminar definitivamente" que blogger me ponía delante. En este período de silencio terminé una carrera que parecía la historia interminable y cuyos últimos años se me hicieron cuesta arriba hasta el punto de rozar superficialmente (por no hundirme en un tema tabú de nuestra sociedad) la depresión. Sin embargo gracias a la ayuda de mucha gente que estaba ahí, a mi tozudez y a las ganas de acabar con todo, obtuve el título y abandoné la ciudad que vio nacer este blog. Con título y orla quise vivir, ingenuamente, en ...

Christmas' feelings

Floral crowns Christmas wreaths Cognac  Dyptique candle Lights everywhere Scottish wooly blankets Listening to... Nöel à Bordeaux