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Entradas

aire limpio

Eso es lo que me transmite Luis Úrculo. Cuando estudiaba arquitectura en la ETSAM se fue a Chicago y allí sus horizontes se ampliaron. Comprendió que la arquitectura no era solo el hormigón y el ladrillo tan arraigados en las escuelas españolas, sino un mundo abierto a la libertad expresiva. Su estudio es un laboratorio en efervescencia y sus proyectos una mezcla de artes. Defiende la libertad creativa, lo pequeño y lo efímero frente a la idea de algo firme y sólido que a la larga se pueda caducar.  Para mí no deja de ser una inspiración. Gente joven que defiende una idea innovadora frente a las clásicas   reglas de la vieja escuela. Arquitectos polifacéticos que disfrutan de lo que hacen porque creen en ello. Personas que se abren una ventana cuando se quedan encerrados, que ventilan con aire limpio esta profesión.

nuevos comienzos

  Tras exámenes, viajes, mudanzas y meses sin internet, retomo este espacio. Hace un par de semanas, en una conferencia se hablaba sobre el optimismo en tiempos de crisis. La esperanza y las ganas de cambio que consiguen que la gente resista, y que provoca que con ingenio se combata esta fría y calculada realidad económica que tenemos como campo de batalla.    Este curso que empieza supone un cambio, y no hay mejor ejemplo de mi ánimo ante esta nueva etapa ni mejor comienzo que éste. " Luz nas vielas" es un proyecto realizado por Boa Mistura , un joven grupo español, que armados con botes de pintura y creatividad han intervenido en una realidad tan dura como es la de las favelas de Sao Paulo. El uso del color, la elección de las palabras, la democratización que generan en el espacio y en los materiales y la colaboración de los vecinos, son los detalles que me ha encantado de esta intervención.   Espero que os guste     ...

Atónita

Hace una semana que el gobierno, representado por su presidente, anunció los más duros recortes que ha tenido nunca este país. La sociedad en la que hemos vivido desde la transición, ese estado del bienestar y esa sensación de progreso va a cambiar. Todavía no somos conscientes de lo que eso va a suponer. Sin embargo, en este momento no quiero hablar de esas medidas. No voy a criticar el hecho de que muchas de ellas sean irracionales, crueles, y que como siempre, opriman al pueblo y enriquezcan a los que más tienen. De lo que quiero hablar ahora es de esa clase social que nos representa y que siempre se encuentra amparada, esa "clase política" que no debería existir. En el Congreso, la cámara más alta de representación ciudadana, una chica rubia, pija, aparentemente mona y bien vestida, aplaude a la reformas (recortes, suicidios, penurias, étc) que está proclamando su presidente, quien por cierto lo dice "sin que le tiemble la voz". (No entiendo como un pre...

Perderse y encontrarse

Candy- Paolo Nutini Escribir sobre uno mismo resulta siempre más difícil que hacerlo sobre los demás. En el estudio del urbanismo alguien inventó la Teoría de la deriva, que consiste en perderse por una ciudad y luego recomponer el camino recorrido observando los detalles. Supongo que quizás todos hacemos eso cuando pensamos en nosotros mismos. Nos dejamos perder, dejamos que el trascurso de los días nos haga recorrer el tiempo como si fuese un camino y, llegados a algún momento o lugar, recomponemos todo aquello que nos ha pasado y nos ha hecho llegar a parar ahí. Un día leí un artículo en el que numerosos escritores expresaban en pocas palabras qué significaba o era para ellos el escribir. Juan José Millás respondía el reto de manera muy simple "Escribo porque no me entiendo". Creo que me he dado cuenta de que todo eso y la teoría de la deriva tienen sentido común. Escribir es una forma material, como son las fotos, de dejar constancia de esas veces que me pierd...

Donde viven los monstruos

Lo ví en la biblioteca pública que hay cerca de mi casa. No recuerdo cuantos años tenía, peró sí recuerdo aquellos dibujos. Estaban cargados de energía, de color y de formas geométricas. Disfrutaba viéndolo cada vez que iba a la biblioteca e incluso alguna vez vi camisetas con esos dibujos estampados. Quería ser como Max. Deseaba que mi habitación se convirtiese de pronto en un bosque y que me engullese. En casa de mis abuelos recuerdo juntar las sillas y la mesa y esconderme bajo manteles y sábanas en mi refugio. Cualquier niño lo habría hecho. Al crecer, como muchas de esas cosas que de niños nos son tan importante, me olvidé de Max, de Carol, de Alexander, hasta que hace un par de años un afortunado Spike Jonze, se atrevió a pegar un mordisco a esa fantasiosa historia. La película, un gran acierto, me devolvió aquella felicidad de las tardes en que nos dedicábamos a hacer el loco, a correr a gritos y a jugar al escondite. Maurice Sendak escri...

Incursión en DIY

Anteayer fue el cumpleaños de mi padre y para que no resultara igual de monótono que otros años, decidí que, ya que sigo de vacaciones, podía apartar mis ojos del autocad para hacer algo divertido. Así que armada con tijeras, papel pinocho y cuerda alegré un poco el ambiente. La verdad es que aunque es muy sencilla y se tarda poco en hacer, el resultado no podría ser más vistoso... Algún regalo también fue una sorpresa. Reutilizando materiales se puede hacer confeti u ornamentos para los paquetes... Los bolis blancos sobre el papel normal queda muy bonito y con un poco de imaginación se pueden hacer cosas originales. Para ser mi primer intento no quedó tan mal. El toque final lo dio mi bizcocho de chocolate de siempre que ya es tradición en casa, que con nueces está delicioso.  Un detalle sencillo pero que espero que os haya gustado.

Lugares que yo tampoco quiero compartir con nadie

Acabo de terminar de leer esa maravillosa guía de escenas. Porque a pesar de ser un libro sobre lugares, lo que Elvira Lindo describe con su magnífica prosa son instantes. Mi rincón de refugio de Nueva York se ha terminado y me resulta triste. Ya no habrá más rutas culinarias en las que reprimir (al menos un poquito) a ese niño gordo que todos llevamos dentro. Los locales de jazz ya no vibran más que a miles de kilómetros de aquí. Ya no habrá paseos por los márgenes del Hudson, ni jardines salvajes en pleno corazón de la ciudad. Los zapatos ya no se nos romperán de tanto caminar ni imaginaremos las vidas de los Lorca en épocas tan distintas. Nos olvidaremos de tantas biografías cruzadas, de tanta gente... Adoro a esa mujer. Me encanta su forma de ser, sus palabras y su forma tan clara y sensible de hablar sobre sí misma. Me gusta su relación con Antonio (Muñoz Molina) y su estilo de vida. Me gusta como se indigna con lo que resulta descabellado e ignorante y como lucha por sali...